El destello de la segunda moneda de oro reposando en la mano izquierda de Melani marcó el cierre del pacto entre las dos familias, dando paso al momento más sagrado de la ceremonia.
La música bajó de intensidad y las matronas en los divanes se inclinaron hacia delante, conteniendo la respiración. Era el instante de la Kına Yakılması.
Con la gracia implacable que dictaban décadas de dominio absoluto sobre el clan, la señora Fatma dio un paso al frente portando una pequeña bandeja de orfeb