Capítulo 124: Una sombra sigue vigilando
Liliana regresó a la habitación de Dante con el teléfono aún aferrado a la mano. El mensaje le resonaba en la mente. Primero se lo mostró a Luca, que estaba justo afuera de la puerta. Su expresión se endureció al leer las palabras.
«Marco ha muerto. Pero la deuda no está saldada. Ten cuidado».
Luca la miró. «¿Cuándo llegó esto?».
«Hace unos minutos. En la capilla».
Asintió una vez y sacó su propio teléfono. En cuestión de minutos, llegaron más hombres de