Capítulo 123: El precio del amor
Liliana estaba sentada en el suelo del pasillo del hospital, con la espalda apoyada en la pared. Tenía las piernas encogidas contra el pecho. Le temblaban aún las manos. El tono continuo del monitor cardíaco había cesado, pero el recuerdo persistía en sus oídos. Enfermeras y médicos habían pasado corriendo a su lado durante lo que pareció una eternidad. Entonces, uno de ellos salió y le dijo que el corazón de Dante volvía a latir. Estaba vivo. Pero no había desp