Capítulo 60: Lo que decimos con ira
En el instante en que Liliana salió furiosa de la habitación, la atención de Dante se centró de nuevo en Mariah, que estaba frente a él. Durante varios segundos, ninguno habló. El silencio oprimía a todos los presentes, cargado de una tensión contenida. La mandíbula de Dante permaneció tensa, su ira apenas contenida irradiaba de cada rasgo de su cuerpo. Finalmente, se acercó a ella.
Mariah lo observó con cautela, pero antes de que pudiera pronunciar palabra,