Capítulo 91: El niño que crió
El pasillo fuera del quirófano se había sumido en un silencio denso, roto solo por el tictac constante del reloj de pared y los pasos apresurados de las enfermeras. Dante estaba sentado solo, con los codos apoyados en las rodillas y los dedos entrelazados, con la mirada fija en la luz roja brillante sobre el quirófano. Habían pasado horas, pero aún sentía como si Luciano hubiera entrado hacía apenas unos minutos. Liliana estaba sentada a su lado sin decir palabra,