CAPÍTULO 41. Sé valiente, quédate con los dos
Y aquel "no" significaba que venía con el italiano.
Kiryan encontró su boca en un beso tierno y un segundo después los dos la rodearon.
La dominó de una forma suave pero intensa, y ella pudo sentir cómo la energía que emanaba del misterioso ruso se mezclaba con la suya. Comenzó a sentir la tensión entre sus cuerpos, era como una ola embriagadora que se apoderaba de ella por completo. El cuerpo desnudo de Kiryan se pegó al suyo, mientras Stefano se encargaba de provocar el fuego en su espalda. V