CAPÍTULO 48. Yo los declaro...
Stefano y Kiryan se miraron anonadados por un instante. ¿Cómo era que Bells había mandado a hacer dos alianzas para ellos?
—Sí, claro que sí —sonrió Kiryan dejando que Bells le pusiera la suya y los dos miraron al italiano, que les sonreía.
—¿Entonces, Polarcito? ¿Te casas con nosotros? —le preguntó Kiryan y Stefano los abrazó a los dos con gesto protector.
—Por supuesto que sí... pero ahora nadie te libra de la espartana, Kodiak.
Bells le puso su alianza y el resto de la noche lo dejaremos