CAPÍTULO 45. ¡No somos sus amigos!
Stefano estaba a punto de creer que aquello era un sueño. Bells completamente desnuda entre Kiryan y él definitivamente tenía que ser un sueño o algo, pero cuando la sintió gatear sobre su cuerpo, sin apoyarse en él para no hacerle daño, sintió que estaba a punto de gritar de alegría como un niño.
Sintió aquella lengua traviesa sobre su pecho y luego sus labios se unieron en un beso suave que fue subiendo de tono a medida que el ruso la acariciaba.
—No tienes permiso para moverte —le advirtió B