CAPÍTULO 26. ¡...Papi suegro!
Bells se puso pálida en un segundo, como si Stefano le hubiera echado un balde de agua fría encima. Como invitados de Marco y Helena no le molestaba ir, pero como otra cosa...
—La verdad no creo que sea buena idea, Stefano —murmuró un poco incómoda y el italiano arrugó el ceño.
—¿Y por qué no? De todas formas mi familia ya te conoce desde que éramos chicos...
—¡Sí, Stefano, pero tu familia me conocía como tu novia! Ahora es diferente. ¿Qué vas a decirles? ¿Que llevas a tu novia y al médico de t