CAPÍTULO 25. Vienes representando a tu país
Bells sonrió viendo a Stefano y a Kiryan pelear por el sofá de la cabaña de troncos, que según el ruso era muy raro, y según el italiano el ruso era un ignorante sexual.
—¡Es un sillón tantra, Kodiak! —siseó Stefano bajito y entre dientes abriéndole mucho los ojos.
Kiryan pestañeó despacio.
—¿Un.. quieres decir como un... sillón sexual?
Stefano se restregó la cara con una mano.
—Sí, Kiryan, eso es exactamente lo que es.
—¡Aaaaaaaahhhh!
—¡Aaaaaaaahhhh! —se burló Stefano imitándolo con vocecita c