Me fije en como mis padres se miraban los dos, muy serios y sin decir nada, como si ya supieran lo que había pasado entre Alice y yo. Respire hondo dándome cuenta de que no podía seguirles mintiendo, las mentiras fue lo que me separó de la mujer que amaba, pensando que por la culpa de mis celos, la perdí sin querer creer las explicaciones que Alice me daba.
— Ya sabéis parte de la historia de ese hombre que la estaba acosando, pues una noche llegó a mis manos una foto, donde ella estaba con él