Me acerque a los padres de Marco empujando el cochecito de mi hijo, nada más llegar a donde estaban, quise saludarlos con un beso a cada uno, pero me retiraron su saludo mirandome los dos como si yo fuera la culpable de que hubieran encerrado a su hijo en la cárcel.
—- Hola ¿cómo estáis? — pregunte
— A ti qué te parece, después de que mi hijo te ha amado tanto ¿cómo puedes hacerle esto?¿dime Alice, que te ha hecho mi hijo para que le hagas esto? encerrado en una cárcel, como un vulgar asesino,