William se sentó a mi lado, rodeando mi hombro con su brazo, poniendo mi cabeza en su cuello, sintiendo su calor y la paz que transmitia
— Cuando estabais fuera en la calle, vino al dormitorio ese que vistes, se llama Marcell y creia que me iba a volver a violar, como ya hizo varias veces al estilo salvaje — le dije, sintiendo un nudo en la garganta
— No se lo iba a permitir, que te tocara un solo pelo otra vez, menos mal que pillamos a esos cabrones en el momento oportuno, — me comentó
— La po