Mi amiga Bianca yo nos fuimos al salon, sentandonos en el sofá, cogiéndonos las dos las manos, viendo en sus ojos el deseo que tenía de llorar-
— Hay que alegría Alice, ya estáis el pequeño Lucas y tú con nosotros gracias a William y sus compañeros, dime ¿cómo está el pequeño? — pregunto
— Todo por ahora está bien, aunque aun temo que suelten a Marco, con el dinero que tiene puede comprar a cualquier que quiera hacerle un favor por un puñado de dólares — respondí
— Tranquila que eso no sucedera