Adrian como le dijo a Marco, consiguió quedarse conmigo en la habitación, dándome cuenta que el dinero es muy poderoso, ya que los billetes iban y venían delante de mis ojos por las manos de mi esposo, para pedir favores a las guapas enfermeras que entraban en aquella habitación, no pudiendo hacer nada Marco, para que aquello no siguiera. mientras las enfermeras que entraban y salían de la habitación, sonreían a mi esposo y él las invitaba a todo lo que quisieran. Aunque tenía que acostumbrarme