Ya era casi la media noche y Rossi se encontraba en la habitación temblorosa y con sus emociones a más de cien por hora. Su corazón latá acelerado.
Ell sentía que su cuerpo la traicionaba, tenía en su mente a Edward. Era aún más atractivo de como lo recordaba y estos últimos dos meses desde que apareció de nuevo en su vida, su sola presencia cerca de ella le había vuelto un remolino su parte más intima
Ella no había podido olvidar su musculoso cuerpo. Tenía el físico de un sólido adonis.
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