Un mes antes.
Dos cuerpos sudorosos librando una batalla, la mujer gimiendo, el hombre dándole una nalgada mientras susurraba algo en italiano.
El colchón crujía bajo el ritmo violento e implacable de Jean Luca Di Martino.
Sostenía a Nicole por la cadera, exigiendo sumisión mientras la jalaba por el cabello con otra mano.
La chica gemía, arañando las sábanas. Para Jean Luca era una descarga de adrenalina necesaria para apagar el motor de una mente que facturaba millones de euros al día.
Cuand