—¿Qué avances?
—Te digo que Ire...
—¿Qué pasó?
—Me sonrió.
—¿Solo eso? —Vicente no pudo contenerse y casi escupe el agua.
—No entiendes. —Diego habló serio—. Antes también me sonreía, pero era una sonrisa muy educada. Lo de ahora fue diferente... Pude sentir que era sincera.
—Creo que aún te falta mucho. Si solo te sonríe, ¿cuándo podrán reconciliarse?
—La herida que le causé fue demasiado profunda. Hacer que me perdone será un proceso largo, y estoy preparado para eso. Además... tengo una buena