—Recuerdo que mencionaste que tenías una novia con la que llevabas años. La que viste hoy, debe ser ella. No te preocupes, está bien; de verdad, fue solo un frenazo repentino de mi conductor lo que causó el incidente. —dijo Justino.
—Sí, es mi novia. Justino, gracias por avisarme. Tendremos que salir a cenar algún día. —respondió Joaquín, aliviado.
—Han pasado años desde que nos reunimos. Bueno, busquemos un día para hacerlo. —dijo Justino, frotándose la frente.
Joaquín colgó y rápidamente llamó