—¿A quién estás insultando? ¡No puedes hablar así! —gritó Diego, furioso.
—No solo te estoy insultando en persona, si no me entiendes, ¡hasta podría grabarlo en una piedra! —Bella alzó una ceja.
Diego aún no reaccionaba cuando Irene, a su lado, no pudo evitar reírse.
—¿Es que mis insultos son tan sofisticados que no los entiende? —Bella hizo clic con la lengua.
—No hay nada que hacer, algunas personas buscan que las insulten. Tal vez deberías usar palabras más simples, considerando la inteligenc