Cuando todo estuvo listo, Gale habló directamente con el Rey Erick para informarle que solo permitiría mi ingreso al templo si iba acompañada de mis amigos y de parte de nuestro ejército. En un principio se negaron, pero no tenían alternativa. Si no accedían, el plan del consejo de guerra fracasaría. Finalmente, aceptaron, aunque sabía que el templo representaba una oportunidad perfecta para ejecutar su plan contra mí.
En la tienda pedí una reunión urgente con todos.
—Gale, no importa cuántas pe