POV Lanya
Volví al camerino con el pulso aún acelerado, sintiendo cómo la adrenalina del desfile seguía recorriendo mi cuerpo.
El eco de los aplausos aún resonaba en mi mente, y por primera vez en mucho tiempo… me sentía viva.
Lisa estaba ahí, esperándome.
Cuando me vio entrar, sonrió con complicidad, sentimos que nos fue bien y estábamos felices.
—Lo hiciste increíble —dijo, acercándose.
Pero antes de poder responderle, algo llamó mi atención.
Tomé mi teléfono. Y entonces lo vi.
Las tendencias