POV Lanya
Un mes después.
Un mes entero escondiéndome del mundo.
Pero sobre todo… escondiéndome de Damiano.
No quería verlo. No quería escuchar su voz.
Ni siquiera quería permitirme pensar demasiado en él, porque cada vez que lo hacía sentía el pecho desgarrarse otra vez.
Había desaparecido prácticamente de la vida pública.
Mi reputación estaba hecha pedazos después de todo el escándalo, y honestamente ya no tenía fuerzas para enfrentar miradas, rumores o preguntas disfrazadas de preocupación.