POV Lanya
Salí de aquel lugar sintiendo que el mundo entero giraba demasiado rápido.
Mi corazón latía con tanta fuerza que me dolía el pecho.
No. No podía ser verdad.
Atalya no podía estar esperando un hijo de Damiano.
No después de todo lo que había pasado.
No después de que él me mirara a los ojos y me prometiera que me amaba.
Sentí un nudo horrible formarse en mi garganta mientras caminaba apresurada hacia el automóvil.
Mis manos temblaban. Mi respiración era inestable.
Intentaba convencerme