Una mañana, Amelia estaba decidida a enfrentar a Marcus. No podía seguir viviendo como si nada hubiera pasado, ni fingir que la realidad no la estaba aplastando. La verdad era un peso insoportable, y ella sabía que debía deshacerse de aquel hombre, incluso si eso podía resultar peligroso. Su corazón latía con fuerza; estaba lista para luchar por su libertad y la de sus hijos.
Marcus apartó la mirada de los documentos que revisaba, levantó la vista y se encontró con Amelia. Ella parecía diferent