Durante el trayecto, se sintió llena de temores que nunca había experimentado antes y pensó que había sido demasiado confiada al poner todas sus esperanzas en manos de unos desconocidos a quienes nunca había visto en su vida. El auto lujoso en el que era llevada, a quién sabe dónde, había puesto en marcha casi una hora atrás, y todavía no llegaban a su destino. Fue en ese momento cuando se preguntó en su interior cuánto más tendrían que manejar y cuánto faltaba para llegar.
—¿Puedo hacerles una