Maximilian regresó a su oficina, la furia aún burbujeando bajo la superficie. Caminaba de un lado a otro, los puños apretados, la mente una tormenta de preguntas. ¿Quién había filtrado la noticia? ¿Quién lo había traicionado de esa manera? La lista de sospechosos era larga, pero un nombre, un nombre que había creído desterrado de su vida, apareció en su cabeza con la fuerza de un rayo—Emma. Su ex.
De seguro, esa mujer había vendido la historia. Pero—¿por qué ahora, después de tanto tiempo?