Sofía llegó a su oficina y comenzó de inmediato a ponerse al día con sus pendientes.
Nuevas contrataciones y capacitaciones estaban en pausa, al igual que varios presupuestos esperaban por ser aprobados, entre otras labores que habían quedado en estancadas debido a la necesidad de su firma y sello.
Y por eso, por más que quisiera quedarse al lado del pequeño Liam debía acudir a su trabajo, es que no quería perder su puesto. Necesitaba demostrar que era una mujer capacitada para todo y que nada