Cuando Regina despertó, se encontraba en la habitación de un hospital. Su cuerpo le dolía de una manera insoportable, cada uno de sus músculos protestaban con un dolor sordo y constante. La cabeza también le palpitaba, y la confusión nublaba todos sus pensamientos.
¿Qué sucedió?
¿Por qué?
Intentó incorporarse, pero una punzada aguda en el bajo vientre la detuvo en sus movimientos, y entonces todos los recuerdos le llegaron de golpe.
—¡Oh, no! —gimió con pesar, al recordar que se había caído