Los días que siguieron a los despidos fueron extremadamente difíciles para Regina. Había mucho trabajo que hacer en la empresa y se requerían de manos extras para cumplirlos. Sin embargo, ella no era de las que se rendían. Así que comenzó con las contrataciones de nuevos empleados. Las horas se le fueron en llamadas y entrevistas, intentando dar con el personal adecuado.
Y mientras se sumergía en esta ardua labor, Nicolás se dedicaba a sus propias gestiones de líder. Porque eso era, lamentablem