Mundo ficciónIniciar sesiónUna maldición, de esa manera podía llamar mi matrimonio, con Calix Elrod. El hombre que con solo señalar con su dedo cuando éramos solo un par de niños me llevo a la desdicha de ser su esposa, por lo menos eso considere, hasta el momento que lo enfrente y llena de alivio y odio, pedí por fin mi tan merecido divorcio. Pero entonces, ¿Por qué este molesto hombre no me deja tranquila? ¿Hijos? ¿Un matrimonio normal? No, eso jamás lo permitiré con aquel hombre infame que me engaña con toda mujer dispuesta a estar con él. Aunque si me ofrece una manera de ser la mujer que siempre soñé, tal vez, solo tal vez, quiera cooperar con él, solo con el único objetivo, de ser libre algún día, de lograr vivir en paz, de tener lo que nunca tuve a su lado, amor y libertad, un sueño único que desde mi infancia parecía ser que me habían prohibido.
Leer másCalíope― ¿Has visto a Cassi?Pase cerca de las mujeres de la sociedad, aquellas que hablaban animadamente, mientras celebraran como siempre la fiesta de la sirena.Aquellas que cada año, sin duda era una de las famosas, incluso llegando a ser reconocidas por el mundo entero, debido a la gran fiesta de gala de la sociedad.Mientras yo observaba a los costados, la señora de Hestia me sonrió un poco divertida y observo a la costa, un poco intrigada, pues seguramente a ella le pasaba lo mismo que yo.No aviamos visto a Cassi desde hace un tiempo y eso no podíamos lo suficiente nerviosas, como para pensar lo peor.―Hace mucho, no la veo, lo lamento señora Elrod, ¿tal vez juega con niños de su edad?― ¿Niños de su edad? ¿Qué niños de su edad? ¿Conoces a uno siquiera?La mujer negó con la cabeza y aquello me asustó un poco más, me aleje aún poco de ella y camine en medio de todo el lugar.Todo con el afán de encontrar a Cassi.Pero no lo conseguía y ya estaba llegando al puto de enloquecerm
Atlas―sé que está enojado cariño, pero no tienes porque, no tienes por qué sentirte tan acomplejado si lo piensas bien, ella lo hizo por tu bien, por el bien de los― ¿Cómo puedes decir algo como eso? Me acaban de echar de mi trabajo, y ahora no sé qué hacer con mi vida ahora…―por favor, no seas tan fatídico, ¿Cómo no sabes qué hacer? Atlas eres un niño fuerte, no tienes por qué estar mostrándote de esta manera―no quiero hablar, ¿Por qué me llamas? Ahora mimos yo…―solo te llamo para preguntarte a qué horas tomarás tu vuelo, si necesitas ayuda puedo hacer las reservaciones y…―no iré, no aún…―Atlas… sé que estás enojado, pero…―no estoy enojado, solo siento que necesito una explicación, solo siento que debo hacer algo más, no te preocupes, me iré, si ella no me quieres a su lado, si ella…Mis palabras quedaron a medio salir, sentí un dolor tan arríbele en mi pecho, mientras mi madre se quedó en silencio y pude escuchar su suspiroAquel cargado de cariño y compresión que siempre so
―Entonces, si las cosas han quedó claro, yo… yo te deseo, ten un buen día…Y sin más sigo la llamada, la hizo mientras mi corazón latía como un maldito demente y sentía que iba a salir del pechoTodo mientras que yo no podía creer, mientras aún seguía analizado lo que acababa de pasar, me preguntaba si era verdadMe preguntaba si esto que estaba sucediendo no era sueño, no, no lo era, mis sueños, eran diferentes, eran aterradores, eran la voz de aquel hombreEra el rostro de aquel hombre antes de morir, mientras esto, esto no era ningún sueño atenido, esto era no más que una fantasíaUna que jamás imagine que llegaría a suceder, observe mis manos y temblaba, mi rostro en el espejo mostraba a la mujer que estaba medio llorar y medio sonreírEsto era tan fascínate, era el único, que solo pude levantarme y en medio de mi sonrisa nerviosa, caminé hacia la salida de la habitaciónJustamente para encontrarme a Mary, quien me observaba llena de preguntas y parecía no saber siquiera como trát
―solo digo, que no es fácil… ¿Me entiendes? No es fácil, porque no sé cómo hacerlo, cada que voy a abrir la boca, digo cosas estúpidas y ella me odia más, solo lo arruinó más y más y más, solo hago eso y lo, pero es que cada que lo arriano, sé que soy el único culpable, pero no hay nada que pueda hacer por ello tal vez se enoje aún más…Hablé en medio de un berrido, por lo menos así lo sentí, todo mientras que Calix me observaba fijamente y hacía una mueca incómodaObservaba su reloj como por quinta vez y parecía estará a punto de marcharse―no lo piensas Elrod, estás secuestrado, ya te lo dije antes, no me iré de aquí por ahora y tú tendrás que buscarme…― ¿Por qué soy yo quien debe escucharte? La verdad es que esta parte no he logrado entenderla, ¿sabes qué estaría haciendo ahora mismo en mi hogar?―no te atrevas a decirme que, fornicado con tu esposa, porque te romperé la botella en la cabeza―cuantas veces no he escuchado eso el día de hoy, creo que me haré aún más millonario con





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