―Entonces, si las cosas han quedó claro, yo… yo te deseo, ten un buen día…
Y sin más sigo la llamada, la hizo mientras mi corazón latía como un maldito demente y sentía que iba a salir del pecho
Todo mientras que yo no podía creer, mientras aún seguía analizado lo que acababa de pasar, me preguntaba si era verdad
Me preguntaba si esto que estaba sucediendo no era sueño, no, no lo era, mis sueños, eran diferentes, eran aterradores, eran la voz de aquel hombre
Era el rostro de aquel hombre antes