Xavier se quedó mirando la nota clavada en su tablón hasta que las palabras empezaron a difuminarse.
HAS TRAÍDO EL FUEGO BAJO TU TECHO. MANTÉNLA CERCA Y LO PAGARÁS CARO.
Excepto que ella ya no estaba bajo su techo. Kimberly se había ido a casa ayer y la casa segura parecía más vacía sin ella. Lo cual era una tontería. Apenas conocía ya a aquella mujer. Cuatro años de silencio deberían haber acabado con lo que hubieran tenido.
Deberían.
Se frotó la sien, donde empezaba a sentir aquel familiar do