86. Que te diga "mamá"
—¡¿Qué carajos, Satarah?!
Él ahora tomó su rostro entre sus manos haciendo que Tarah alzara la cabeza para encontrarse con sus ojos celestes ahora oscurecidos por una emoción furiosa nublándolos.
—¡Jamás digas esa m****a otra vez! ¡Ni siquiera lo pienses! ¡Te lo prohíbo! —rugió en un tono que no admitía réplica y ella se quedó mirándolo completamente aturdida.
Dimitry parecía tan enojado que Tarah sintió un golpe en su corazón al notar su vehemencia. La intención clara de protegerla.
Una vez más