85. Preocupaciones de hermano mayor
La puerta se abrió de golpe y Rashel dio un respingo girándose a ver de quién se trataba.
Después de casi incendiar la cocina, Valerik la había mantenido muy mimada, solo permitía que pocas personas estuvieran a su alrededor.
—¿Por qué...?
Sus palabras murieron en su boca y su ceño fruncido no se alisó al ver que Dimitry entró primero como si la casa fuera suya. Alto, serio, malhumorado... tan él como siempre. Tenía la mandíbula tensa, los ojos escaneando todo como si estuviera en un terreno ne