76. Mamá no puede verme
CUATRO AÑOS DESPUÉS:
La habitación estaba en penumbras, iluminada solo por una pequeña lámpara. Zinoviy entró cerrando la puerta con sigilo, como siempre que entraba. Sus pasos eran silenciosos sobre la alfombra suave.
Se detuvo un momento junto a la cama y observó al pequeño bulto bajo las mantas.
Mijaíl tenía tres años. Su cabello oscuro estaba revuelto y respiraba con tranquilidad.
Zinoviy se sentó con cuidado en el borde de la cama. Apenas rozó el colchón, Mijaíl se removió y abrió sus ojos