124. Marido y mujer
A pesar del incidente con Idris, la ceremonia siguió adelante porque eso era lo que ella quería.
Vasilisa caminaba del brazo de Zane hacia el centro de la pista de hielo, apoyándose ligeramente en él.
Sus piernas aún se sentían débiles por la droga, pero su determinación era férrea. No permitiría que ese hombre le arrebatara este momento.
—Permíteme, hijo.
Zane se acercó con su bastón, miró a Vasilisa con una mezcla de sorna y cariño.
—Déjame llevarla —dijo Zane extendiendo su brazo libre—. Un