70. La esposa de Zinoviy Ivanov
Vasya irrumpió en el imponente edificio de oficinas en el centro de Krasnodar como un huracán descontrolado.
Su corazón latía tan fuerte que parecía querer salir de su pecho.
Solo podía pensar en Mijaíl.
En su carita aterrorizada extendiendo los brazos hacia ella.
En su llanto llamándola "¡Mamá!" mientras se lo llevaban.
Ella ni siquiera lo pensó y actuó, corrió a tomar un taxi que la llevó al lugar que no había pisado nunca pero que ella sabía que allí estaría la única persona que podría a