60. Culpable
La guiaba mirándola de reojo de vez en cuando y Rashel apretaba suavemente sus dedos que encajaban con los de él con naturalidad buscando en ese calor suyo, Valerik caminaba a su lado en silencio, consciente de cada respiración, de cada temblor leve en su cuerpo. Su único propósito era verla sonreír otra vez, anclarla al presente, la alejaba del dolor.
No sabía hacia dónde la guiaba él, pero la calidez de su mano envolviendo la suya le hacía imposible soltarlo. Su pulgar acariciaba el dorso de