23. Consejo
Valerik había vuelto a la casa de los Romanov decidido a conquistar a Rashel, nada iba disuadirlo, mucho menos cuando estaba más seguro de sus sentimientos por ella. Su adoración no era fingida y su deseo de ser su hombre, mucho menos.
El problema era que cada vez que intentaba acercarse a Rashel chocaba contra un muro invisible de frialdad, ella lo evitaba con una maestría que dolía cada vez más, aunque sabía que se lo merecía por haberla hecho creer que no la quería.
Le había estado enviando