132. ¿Cómo lo supiste?
Gian Franco se congeló mirando a través del vidrio de su auto a la mujer frente a él.
Esa no era Satarah, podría reconocer a su mejor amiga incluso con los ojos vendados.
Sus ojos la recorrieron en silencio como si ella fuera una aparición.
Había escuchado que Natalya estaba viva, de hecho, ella era el motivo por el cual Satarah había huido de Dimitry en primer lugar, Romanov la había hecho la cabeza de la mafia Alekseev mientras él seguía dirigiéndola.
Lo que no entendía era qué demonios hacía