128. Sucumbir en la tentación
TRES HORAS ANTES:
—No me jodas, ¿Ella está saliendo con él?
La forma rápida en la que Dimitry lo tomó por el cuello golpeando su cabeza contra la pared lo asombró pero una sonrisa divertida se formó en su rostro. Valerik era perfectamente consciente de que Dimitry podría matar a cualquiera en segundos, más aún con lo irritable que estaba desde que Satarah había desaparecido pero a él nunca se atrevería a hacerle daño, después de todo era el único que lo soportaba en su estado natural de furia al