111. Traición
Una lágrima escapó de uno de sus ojos pero rápidamente la borró al ver que Zinoviy se tensaba notando su vulnerabilidad.
—¿Por qué entonces se quedó con ella y conmigo? —se preguntó Satarah en voz alta, perdida.
Pero fue Zinoviy quien respondió.
—Porque sería una vergüenza que todos sus enemigos supieran que no solo su esposa lo había engañado. Sino que también había tenido a la hija de otro. Mucho más en estas circunstancias.
—Esto es una locura. Necesito irme a casa.
—Si vine a buscarte es