99. Despejarme
No es que quisiera salir, realmente era todo lo contrario pero Satarah la había convencido.
Vasya tenía la ligera impresión de que parte del plan de Tarah era provocar a su marido, ¿Y quién era ella para cuestionarla?
—También merezco salir un rato, ¿No? Necesito despejar mi cabeza.
"Y dejar de pensar en la boda de Zinoviy con su secretaria." Completó en su cabeza.
El solo pensamiento se sentía demasiado doloroso así que Vasilisa terminó aceptando y horas más tarde se estaba mirando al espejo.