—Es exactamente lo que escuchaste.
Sara la miró, aún intentando entender.
—¿Cómo así, Odete? Cuéntame bien esa historia.
Al notar lo involucrada que estaba, Odete se sintió incómoda. Se pasó la mano una vez más por el delantal, evitando la mirada directa de Sara. En el fondo, temía que Renato descubriera que estaba revelando algo que él le había confiado en la madrugada.
—Yo… no puedo entrar en detalles —dijo, dudosa—. Pero estoy segura de que, si tú y Renato se sientan a hablar, él te lo expli