Mundo ficciónIniciar sesión—¡Mamá! ¡Papá!
Enzo me miró, sudado y desnudo sobre mi y vi la duda entre si contestar o fingir que no estábamos y seguir con lo nuestro.
—¡Están llamando fuera!
Se acabó allí. Enzo se echó de mala gana a mi lado y recogió su ropa del suelo. Se levantó los calzoncillos, su erección se notaba demasiado y m







