Vieja estirada
Invitamos a Tory y a Markus para que conocieran a Aleshka y trajeron regalos que ya no cabían en su habitación y Enzo tuvo la idea de quitar otra de las habitaciones y poner el cuarto de juegos de la pequeñas. Enseguida se llenó con los regalos del personal de la casa y los de nuestros amigos.

Y una mañana cuando ya hacía calor de verano y podía sentarme en la mesa del jardín para trabajar, me llamó mi madre. Enzo seguía durmiendo porque esa noche se despertó dos veces a cuidar de Aleshka y aú
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