—¡Maldición!
Brake aventó el celular contra la pared mientras su abogado y mejor amigo lo miraba impasible desde el otro lado de su escritorio. Su mejor amigo ya estaba acostumbrado a los arrebatos de ira de Black por lo que suspiró cansado, mientras esperaba a que se tranquilizara.
—¿Ya? ¿Mejor?
—Cierra la jodida boca, Mesías—lo maldijo mientras se frotaba el rostro varias veces, totalmente frustrado—. ¿Cómo es posible que la mujer con la que estoy casado, mi esposa, haya desaparecido de la na