75

Aún en shock, Maia no podía creer lo que veía.

—Théo… ¿C-cómo? —Tartamudeó.

Pero todas las dudas no tuvieron espacio cuando él la abrazó fuertemente, sin dejar que dijera nada más.

—Estaba con saudade. —Dijo él.

La llenaba de besos, sin siquiera pedir permiso. No habían pasado ni tres días sin verse, pero el miedo de que ella desapareciera y nunca más pudiera encontrarla lo dejaba desesperado. Entrando en la habitación y cerrando la puerta, la tomó en brazos sin dejar que sus bocas se separaran
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App