Maia no era tonta para entender que la propuesta del señor no era totalmente mala. No deberle a Théo sería una preocupación menos, aún más viendo que el cerco se estaba cerrando para ella.
Por estar gustando de él, se sintió muy triste con los papeles que Joaquim mostró. Aunque el viejo pudiera estar faroleando, sabía que aquello era muy posible.
—La propuesta del señor es muy interesante, pero necesito pensar un poco. —dijo por fin.
—¿Pensar en qué más? Las cosas están claras. — Él dijo, ya al